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La profecía de las 70
semanas de Daniel
Dn. 9:24-27 Setenta semanas están
determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la
prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad,
para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la
profecía, y ungir al Santo de los santos. 25 Sabe, pues, y entiende,
que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén
hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos
semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.
26 Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías,
mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y
el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán
las devastaciones. 27 Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la
mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la
muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la
consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.
La recepción de la profecía de Daniel,
fue aproximadamente, en el año 536 a.C. es decir, casi 6 siglos antes del
nacimiento de nuestro Señor.
El tiempo exacto podemos verlo en Daniel 9:1-3, vs. 2 comp. Jeremias 25:11,12.
Daniel. 9:1-3 En el año primero de Darío hijo de Asuero, de la nación de los medos, que vino a ser rey sobre el reino de los caldeos, 2en el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías, que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años. 3Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza.
Jeremias. 25:11, 12 Toda esta tierra será puesta en ruinas y en espanto; y servirán estas naciones al rey de Babilonia setenta años. 12Y cuando sean cumplidos los setenta años, castigaré al rey de Babilonia y a aquella nación por su maldad, ha dicho Jehová, y a la tierra de los caldeos; y la convertiré en desiertos para siempre.
1° Ubicación exacta del comienzo de la profecía, 1er año del Rey Darío de Persia.
2° Daniel miraba ATENTAMENTE EN la profecía de Jeremías, el número de los años que este mencionaba.
3° Oró fervorosamente a D´s, ayunando con tremenda pasión, tratando de discernir lo que el Señor le revele lo que ha dado a sus siervos los profetas y para interceder por sus hermanos.
El año 1 de Darío, fue el 536 a.C. esto es tomando el calendario gregoriano como referencia, calendario que usamos en la actualidad. Como entre el año 1 a.C. y el 1 d.C. no existe el año cero, podemos decir que la profecía fue escrita 536 años antes del nacimiento de Jesús.
Vs.2 (...yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías...)
Creo que es nuestro deber hacer lo mismo, para saber las cosas que vienen y que están por venir.
Dn. 9:24 Setenta semanas están
determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad.
El pueblo de D´s es sin duda Israel,
pero no nos olvidemos que Cristo hizo de los dos pueblos uno, es decir que
nosotros somos también pueblo de Dios.
Ahora, la ciudad Santa, es la ciudad de Jerusalén, podemos ver Mt. 5:33-35.
Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos. 34Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 35ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.
Creo que esta es una razón más que importante para prestarle atención a lo que pasa, no solo en el pueblo escogido de Dios, los judíos y los cristianos, sino que está pasando en y con la Santa Ciudad, Jerusalén.
Pero no solo esto, debemos ver que está pasando con el Monte Santo, es decir el monte del templo. Dn 9:17 Ahora pues, Dios nuestro, oye la oración de tu siervo, y sus ruegos; y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Señor.
Es decir que debemos prestar especial atención a tres parámetros:
1. el Pueblo Santo, 2. la Santa Ciudad, Jerusalén y 3. El Monte del Templo.
Esto podemos verlo en los siguientes versículos. Dn. 9:17-19 Ahora pues, Dios nuestro, oye la oración de tu siervo, y sus ruegos; y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Señor.
18Inclina, oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tus ojos, y mira nuestras desolaciones, y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias. 19Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.
En el vs. 20 habla del Monte Santo de mi D´s, esto es el monte Morhiá, el monte que hoy día, está en litigio entre judíos y filisteos (palestinos).
Vs. 21 aún estaba hablando en oración, cuando el varón Gabriel, a quien había visto en la visión al principio, volando con presteza, vino a mí como a la hora del sacrificio de la tarde...
El señor envía un mensajero a Daniel, para explicar lo que él no entendía, envía al Arcángel Gabriel.
Podemos decir que ahora el Arcángel no viene a explicarnos nada y entonces no podremos entender, lo cual es real, pero no lo necesitamos.
Si tomáramos estas semanas como semanas habituales, la profecía debiera haberse cumplido a los 490 días de haberse dicho, y no fue así, pero hay tanta precisión en los acontecimientos históricos predichos y relatados, que es absolutamente claro que se habla de semanas de años.
Otro punto para tener en cuenta, es que
el calendario Bíblico, es el calendario lunar hebreo de 360 días, a diferencia
del calendario gregoriano actual que tiene 365 días.
Pero veamos en este caso que dice Dn.
9:24 Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa
ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la
iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía,
y ungir al Santo de los santos.
Aquí vimos seis objetivos claros para los cuales fue dada la profecía, o acerca de cómo nos advierte el camino que el Señor va a seguir para lograrlos y tal vez sea mejor ponerlas por orden para entenderlo mejor, veamos.
1) Terminar la prevaricación, el prevaricato es ni más ni menos el incumplimiento corrupto de la función de un funcionario, valga la redundancia, para obtener favores o prebendas para sí o para otros de manera ilegal. Este funcionario puede ser gubernamental o eclesiástico o cualquier otra jerarquía que ejerza alguna clase de responsabilidad hacia los demás.
2) Poner fin al pecado, esto es maravilloso, aquí estamos viendo la Cruz, 536 años antes.
3) Expiar la iniquidad, aquí el Señor nos asombra, revelándonos Su plan perfecto y como la Cruz, realizaría TODA la obra.
4) Traer la Justicia Perdurable, habla de justicia divina no humana plagada de pecado iniquidad y prevaricato. Esta se manifestará definitivamente, cuando la Roca no cortada por mano, destruya por completo la estatua de Nabucodonosor, la representación de las alianzas y del gobierno y poderío mundial. Alianzas estas que están representadas en los pies de hierro y barro cocido de la estatua, y que nosotros vemos en todas las noticias, respecto de gobiernos y compañías a lo largo de todo el mundo.
5) Sellar la Visión y la Profecía, aquí tenemos dos cosas, que si bien están juntas, podemos verlas por separado:
a) sellar la visión, implica darle a lo que Daniel vio, un corte, un
principio y un fin determinado, pero además la imposibilidad de que nadie
agregara nada más a lo ya revelado.
b) sellar la profecía, implica lo mismo que lo anterior, pero además, nos da
la seguridad de que de esta manera, estando ATENTOS a los días y los años,
podremos velar sin temor a ser atrapados como los que duermen.
6) Ungir al Santo de los santos, creo que esto es lo más impresionante para nosotros, ya que es lo que está muy cerca de ocurrir, es ni más ni menos que la llegada en gloria de nuestro Señor Jesucristo, y la base de la comprensión de la profecía respecto de su segunda venida, del arrebatamiento de la Iglesia y de la Gran Tribulación y de la victoria definitiva, luego de estos 490 años, de nuestro Glorioso Señor, tal y como el Dios Triuno lo había planeado, desde la eternidad.
El vs. 24 de Daniel, es un resumen brevísimo, de la historia de la redención y de la victoria de Cristo sobre el pecado la muerte y satán.
A partir del vs. 25, comenzamos a distinguir diferentes períodos de esta profecía de 70 semanas de años, vamos a detenernos en cada uno de ellos.
Dn. 9:25 Sabe, pues, y entiende, que desde
la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías
Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar
la plaza y el muro en tiempos angustiosos.
En tiempos de Daniel, Jerusalén estaba destruida y su Santuario arrasado, Daniel mismo era un deportado. Él era un testigo presencial de la ruina de Jerusalén. El imperio neo-babilónico, bajo las órdenes de Nabucodonosor, había sido su verdugo.
En este pasaje vemos el inicio de la cronología de la profecía, tenemos
muchísimos datos precisos a través de los cuales podremos ir viendo el cumplimiento de la misma.
Aquí comienzan los 490 años, las 70 semanas de años lunares de 360 días que profetizó Daniel, la cual culminaría en la unción del Santo de los santos.
Esto es el momento que sale la orden, el edicto, para la reconstrucción del Santuario y la Santa Ciudad, Jerusalén (Dn..9:25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.).
En Nehemías 2:1 Podemos encontrar la fecha exacta del comienzo al que hace referencia Daniel. Veamos Neh. 2:1 Sucedió en el mes de Nisán, en el año veinte del rey Artajerjes...
Sabemos según la historia secular que Artajerjes reinó por 40 años desde el 465 a.C. hasta el 425 a.C. si este edicto fue dado en el año 20 de su reinado restando los años correspondientes tenemos que esta orden salió en el año 445 a.C. y el primer día del mes de Nisán, ¿porque eso?, porque conforme al tratado Judío Rosh-Hashaná de la Mishná, el primer día de este mes, determina el inicio del nuevo computo del año de reinado de los reyes y el comienzo de las festividades solemnes.
Entonces nos encontramos con otra necesidad, saber determinar cual es ESE mes, y cuando es el PRIMER día del mismo.
Conforme a las medidas cronológicas del Real Observatorio de Greenwich (se puede buscar en la web) el primero de Nisán de 445 a.C. fue según nuestro calendario Gregoriano el 14 de Marzo de ese año. El primero de Nisán nunca cae el mismo día de nuestros calendarios, ya que se determina según la primera luna nueva más cercana al equinoccio de primavera, es decir el 21 de marzo en nuestros calendarios, la luna nueva y la fecha que coincida con esta que esté mas cerca de esa fecha, tanto sea delante o detrás de la fecha del equinoccio, se toma como el primer día de Nisán. De modo que el primero de Nisán de 445 a.C. , día 14 de marzo de 445 a.C. según nuestros calendarios; comenzó la primera semana de años de la profecía de las 70 semanas, los 490 años profetizados que daría como resultado el termino de la prevaricación, poner fin al pecado, expiar la iniquidad, traer la justicia perdurable, sellar la visión y la profecía y ungir al Santo de los santos (Dn. 9:25).
Ahora bien, en el vs. 25 “ Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.”
Desde la salida de la orden (edicto de Artajerjes) y hasta el Mesías
Príncipe, habrá 7 semanas y 62 semanas. ¿por qué esta separación? Si sumamos estas semanas de años tenemos 7+62=69 lo que implica 483 años lunares, es decir que faltan 7 años lunares para los 490 años de la profecía, es decir, falta la semana 70.
La explicación es la siguiente:
Los primeros 483 años, las primeras 69 semanas de años, de cumplieron en el pasado, desde nuestra perspectiva, las primeras 7 semanas, fueron el tiempo que se tardó en reconstruir la ciudad y el Santuario, es decir 49 años (si hacemos la cuenta, Jerusalén, quedó terminada en el 396 a.C. resultado de restar 49 a 445, año de salida del edicto de Artajerjes), las otras 62 semanas fueron las que terminaron cuando el Mesías Príncipe, entra a la Santa Ciudad, es decir cuando Jesús entró sobre un pollino de asna en la ciudad de Jerusalén.
Sumando los años nos da, 483, es decir 69 semanas.
Ahora, veamos en la cronología, cuando sucedió esto exactamente, vamos a Lc. 3:1-3.
Lc. 3:1-3 En el año decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilinia, 2y siendo sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. 3Y él fue por toda la región contigua al Jordán, predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados...l año 15 de Tiberio Cesar: sabemos por la historia que Tiberio Cesar comenzó su reinado en el 14 d.C. Sumando ese año al número de años que había reinado, tenemos que estamos en el año 29 d.C. También sabemos que el ministerio de nuestro Señor fue de poco más de 3 años, sumándolo a 29, tenemos el número 32, mantengamos este número en la memoria. Sabemos que el ministerio de Jesús comienza con el bautismo de Juan, ya que era parte de la profecía que debía cumplirse, de modo que podemos colegir, que el ministerio de Jesús comenzó en el año 29 d.C., veamos en detalle en Lc. 3:21
Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, 22y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia. (ver Is. 42:1-4).
Ahora, para que podamos reconocer la fecha en que Jesús entró como Mesías Príncipe a la Santa Ciudad, momento en que se determina el final de la semana 69, es decir el cumplimiento cronológico de los 483 años lunares profetizados por Daniel en base a lo que profetizó Jeremías, debemos ver...
Jn. 12:1-2 Seis días antes de la pascua, vino Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto, y a quien había resucitado de los muertos. 2Y le hicieron allí una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa con él.
Este es el momento previo a la muerte de nuestro Señor, es decir la Pascua del año 32 d.C. (recordamos la cuenta anterior). El que nos diga 6 días antes de la Pascua, es un indicio cronológico muy preciso y nos permite determinar exactamente el número de días de cumplimiento de la profecía, más aún podemos ver como esta, se ha desarrollado paso a paso a través de la historia.
Sabemos que la pascua judía se da siempre al atardecer del 14 de nisán, primer mes del año lunar hebreo, recordémoslo en Ex. 12:1-6 Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: 2Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año. 3Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia. 4Mas si la familia fuere tan pequeña que no baste para comer el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero. 5El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras. 6Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.
Es importante saber que los días del calendario lunar hebreo, se cuentan a partir del atardecer de un día hasta el atardecer del próximo, a diferencia de nuestra usanza, según el calendario gregoriano romano, que comienza a contar los días desde la medianoche, lo cual implica una connotación espiritual demoníaca, que no viene al caso tratar aquí.
Recordemos que el primer día de nisán es la primera luna nueva, mas cercana (anterior o posterior) al equinoccio de primavera 21 de marzo en el hemisferio norte. Teniendo esto en cuenta, si tomamos un calendario con ciclos lunares y miramos cual es la luna nueva mas cercana al 21 de marzo, y contamos 14 días a partir de allí, podremos determinarla fecha en que se festeja la pascua judía, esto es, aún hoy y cada año.
6 días antes de la pascua judía del año 32, pocos días antes de la crucifixión, es la fecha que nos declara el Evangelio acerca de la llegada de nuestro Señor a casa de Lázaro en Betania. Según el Real Observatorio de Greenwich, el día 14 de nisán del año 32, coincidió con el jueves 10 de abril del 32 de nuestro calendario gregoriano.
Si Jesús arribó 6 días antes del 14 de nisán(jueves 10 de abril del 32), entonces llegó a casa de Lázaro, Marta Y María, el viernes 4 de abril de ese año, de manera que la cena que compartían, era la cena de Shabat, es decir que desde el atardecer del viernes 4 de abril hasta el atardecer del sábado 5 de abril, celebraron el Shabat, el Día de Reposo. Cuando en Juan 12 dice al siguiente día, debemos entender que el siguiente día de la cena de Shabat, no es el sábado 5, sino el domingo 6 de abril, ya que el día de Reposo, ningún judío realizaba ninguna tarea. Jn. 12:12-15 El siguiente día, grandes multitudes que habían venido a la fiesta, al oír que Jesús venía a Jerusalén, 13tomaron ramas de palmera y salieron a recibirle, y clamaban:
¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel! 14Y halló Jesús un asnillo, y montó sobre él, como está escrito: 15No temas, hija de Sion; He aquí tu Rey viene, Montado sobre un pollino de asna. (Zac.9:9.)
Exactamente ese día 6 de abril del año 32 d.C. se cumplieron las 69 semanas, los 483 años lunares hebreos.
483 años exactos desde aquel 1ro de nisán de 445 a.C., año en que salió el edicto de reconstrucción de manos de Artajerjes. Es decir, desde el 14 de marzo de 445 a.C. hasta el 6 de abril del 32 d.C., tendían que transcurrir 69 semanas de años, 483 años lunares de 360 días, de modo que desde la firma del edicto y hasta la entrada del Mesías Príncipe a la Ciudad Santa, deberían pasar 173.880 días, número que sale de la multiplicación de 483 por 360 (años y días).
Ahora comprobemos esto convirtiendo estas fechas y períodos a nuestro calendario gregoriano. Desde el 445 a.C. hasta el 32 d.C. y según el calendario gregoriano, han transcurrido 477 años, pero como entre el 1ª.C. y el 1 d.C. no hay un año 0, debemos restar un año, es decir que en lugar de 477, son 476 años, desde el 14 de nisán de 445 a.C. hasta el 14 de nisán del 32 d.C. pasaron 476 años, y desde el 14 de marzo del año 32 d.C. hasta el 6 de abril del mismo año, día en que Jesús entró como Mesías Príncipe a la Santa Ciudad, según Dn. 9:25, hay 24 días. Desde el 14 hasta el 31 de marzo inclusive, hay 18 días más los 6 días de abril, son 24 días, es decir que hablamos de 476 años y 24 días.
Si multiplicamos 476 años por 365 días del calendario gregoriano, nos da 173.740 días mas 24 días de una suma de 173.764 días (faltan 116 días para los 173.880 para que la profecía se cumpla perfectamente). Ahora en el calendario gregoriano, cada 4 años hay un año bisiesto, que tiene un día mas, si dividimos 476, por 4 nos da un número de 119 días, lo que sumado al 773.764, nos da como resultado 773.883 días, ahora nos sobran 3 días, podríamos pensar que no es tan grave, que tres días en casi 500 años no es una suma muy relevante, pero no nos olvidemos que estamos hablando del Creador de los días, las horas y las ciencias, Él no se equivoca. Y claro que no se equivocó, aún hay algo mas. Según el calendario gregoriano, cada 128 años se quita un año bisiesto, dividiendo el número de años por 128, tenemos que deberemos quitar 3 años bisiestos, es decir 3 días lo que restado al número 773.883 nos da 773.880, es decir 69 semanas de años lunares, 483 años de 360 días, exactamente lo que el Señor determinó en su exacta y perfecta voluntad.
Pero hasta aquí hay 69 de años, es decir 483 años lunares de 360 días, falta una semana profética de 7 años, los últimos 7 años antes del fin. ¿Si el Señor fue tan preciso para el cumplimiento de las primeras 69 semanas y nos dio tantos indicios claros? ¿Será posible que nos deje a oscuras en la última semana? ¿Será que no quiere que sepamos lo que va a pasar? Is. 44:6-8 Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios. 7¿Y quién proclamará lo venidero, lo declarará, y lo pondrá en orden delante de mí, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo? Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir. 8No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno.
Otra pregunta, ¿Por qué se alteró la cronología? ¿Es esto así? ¿Tenemos algún indicio en las escrituras que nos demuestren el cumplimiento de la última semana?.
Veamos Dn. 9:25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.
“...DESDE la salida de la orden....HASTA la entrada del Mesías Príncipe...” deberían pasar 69 semanas, de 7 años cada una, es decir 483 años lunares de 360 días, es decir 173.880 días de 24 horas, con todo lo que esto implica. El porqué de la división que hace el vs. Respecto de 7 semanas y 62 semanas, es debido a que el primer período de 7 semanas, es decir 49 años, fue el que se tardó en reconstruir la Santa Ciudad, Jerusalén, y su Santuario, es decir que la ciudad y su Santuario se terminaron de construir en el 396 a.C., lo de tiempos angustiosos, podemos verlo en Nehemías 4:1-3, allí vemos claramente como se cumple con precisión la profecía dada por el Señor a través de Daniel.
Las 69 semanas, se cumplen cabalmente y con precisión, cuando Jesús entra como Mesías Príncipe, sentado sobre un pollino de asna (Zac. 9:9).
La diferencia entre el fin de la semana 69 y el comienzo de la semana 70, es un período que lleva casi 2000 años, y sin duda ha sido un período de Gracia para que TODOS tuviesen oportunidad, este período también tiene un tiempo de cumplimiento, y esto no tiene que ver con que al Señor se le terminó la paciencia, o se le enfrió el amor, nada de eso, solo que como determinó tiempos exactos para los primeros 483 años, también lo hizo para los últimos 7 años, y es justamente por eso, que como Daniel estaba atento a la profecía y buscaba el rostro de Dios, así debemos estar nosotros en este, que es sin duda el último tiempo, para que la venida del Señor, no nos sorprenda como ladrón en la noche. Ahora, el fin de ese tiempo de gracia, o para decirlo de otra manera, el próximo comienzo de la semana 70, también tiene una descripción precisa.
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